¿POR QUÉ FRACASAN LOS PAÍSES?

            Existen diversas teorías que pretenden explicar la razón por la cual algunos países son pobres y otros no, atendiendo a ya sea a su situación geográfica, a su cultura, o por la ignorancia de sus líderes.

            La hipótesis geográfica defiende la tesis de que lo que origina que existan países ricos y pobres se debe a las diferencias geográficas, que los países ricos se encuentran en climas templados y los pobres en climas cálidos, entre los trópicos de Cáncer y de Capricornio y que las personas en los climas tropicales tienden a ser holgazanes y no curiosos por lo que no desarrollan innovación ni se esfuerzan en el trabajo como llegó a afirmarlo Montesquieu hacia finales del siglo XVIII.  También dentro de esta corriente se encuentra la postulada por el biólogo y ecologista Jared Diamond quien señala que la desigualdad entre la riqueza de los países se debe a la diferencia de las dotaciones históricas de plantas y especies animales en diferentes zonas del planeta, haciendo que unas zonas pudieran beneficiarse más de la agricultura y la ganadería que otras.

            La hipótesis de la cultura, apoyada por pensadores como Max Weber, se basa en afirmar tesis como la que postula que la Reforma Protestante y los valores éticos de ésta facilitaron la industrialización de Europa occidental y generaron la riqueza en esos países, a diferencia de África, en donde no existe una adecuada ética del trabajo y existen creencias de brujería y de magia o de América Latina, en donde sus habitantes son derrochadores y postergadores.

            La hipótesis de la ignorancia a su vez se basa en la tesis de que la desigualdad mundial se debe a que los habitantes de un país o sus gobernantes no tienen los conocimientos necesarios para hacer que un país pobre se convierta en un país próspero, postulado que es defendido por un gran número de economistas en la actualidad.

            Daron Acemoglu y James A. Robinson en su obra “Por Qué Fracasan los Países”, nos explican los razonamientos por las cuales manifiestan que las anteriores teorías no son acertadas y proponen una nueva teoría.  Respecto a las teorías de la situación geográfica y sobre la cultura, ilustran su incapacidad de poder explicar la diferencia de riqueza entre naciones, entre otras razones, con ejemplos en los que en los mismos lugares geográficos y con los mismos componentes culturales e históricos existen diferencias económicas importantes como una población de Nogales próspera y una población de Nogales que no lo es, la primera del lado de Estados Unidos y la segunda del lado de México o la diferencia de riqueza existente entre Corea del Norte y Corea del Sur.

            Asimismo los referidos autores señalan que la ignorancia de la población o de los líderes tampoco explica de manera idónea la diferencia de prosperidad entre las naciones, mostrando ejemplos como el mismo Porfiriato en México, en donde la clase política dominante no era ignorante, o como ejemplos citados de intervenciones que se han pretendido hacer en algunos países para implementar políticas económicas de mercado neoliberales que han fracasado en la práctica a pesar de contarse con los conocimientos teóricos económicos aplicables para supuestamente lograr la prosperidad.

            Acemoglu y Robinson pretenden justificar en su obra la hipótesis de que la razón que explica por qué algunas naciones fracasan y otras no se debe a las instituciones políticas y económicas que en ellas se han desarrollado.  Cuando las instituciones son inclusivas existe prosperidad y cuando las instituciones son exclusivas no la hay.

            Las instituciones económicas inclusivas permiten y fomentan la participación de la mayoría de las personas en actividades económicas, tienden a distribuir la riqueza y ofrecen protección a la propiedad privada, un sistema jurídico imparcial y servicios públicos que proporcionan igualdad de condiciones, derechos y oportunidades económicas para todos los miembros de la sociedad y no sólo para las élites.  Las instituciones políticas inclusivas permiten la participación plural de la sociedad en la toma de decisiones y establecen métodos de control para el ejercicio del poder para quienes lo detentan mediante un sistema de contrapesos.

            Por el contrario, las instituciones económicas exclusivas no brindan seguridad a la propiedad privada que puede ser objeto de expropiaciones o despojos, no fomenta a la competitividad ni a la innovación por no proteger la propiedad industrial e intelectual, tampoco se incentiva la libre competencia y sólo se benefician a las actividades económicas que generan provechos a la élite que ostenta el poder político y/o económico, de igual , instituciones políticas exclusivas concentran el poder en manos de una élite reducida y tienen pocos límites al ejercicio del mismo, y no permiten la participación plural de los miembros de la población para tomar decisiones y las decisiones que se toman benefician a esa élite.

            También los autores  precisan que la instauración y funcionamiento de instituciones inclusivas,  generan en las naciones que las practican, a través de su historia, círculos virtuosos por medio de los cuales las libertades y derechos inclusivos tienden a ir creciendo y aumentando por que dichas instituciones no sólo permiten sino que fomentan cada vez más mayor participación y apertura, caso contrario de las naciones con instituciones exclusivas, en donde se generan círculos viciosos a través de los cuales las instituciones impiden cada vez más la participación de los ciudadanos y las libertades y derechos inclusivos se van restringiendo. Las élites en estas naciones pretenden perpetuarse en el poder mediante instituciones exclusivas y buscan impedir a toda costa la destrucción creativa necesaria para poder establecer instituciones inclusivas, que aunque serían positivas para las mayoría de los miembros de la sociedad, pondrían en peligro su poder y privilegios.

            A pesar de la influencia de los círculos virtuosos y viciosos a que nos hemos referido, la instauración y permanencia de instituciones inclusivas, o extractivas en su caso, en las naciones y la prosperidad o pobreza que generan no es definitiva ni irreversible, como lo ejemplifican tránsitos de naciones prósperas con instituciones inclusivas a instituciones exclusivas  que generan pobreza como el caso de Argentina, o casos inversos como el de Corea del Sur que de ser un país pobre, corto lapso de medio siglo llegó a convertirse en uno de los países más prósperos del mundo.

            Acemoglu y Robinson señalan que los intentos por diseñar prosperidad como de organizaciones internacionales de Washington, Londres, París y otros lugares a través de la proposición de listas de mejoras que organizaciones internacionales intentan inducir a que países pobres las adopten, centrándose en estabilidad macroeconómica y objetivos macroeconómicos aparentemente atractivos, están inmersos en una perspectiva incorrecta que no reconocen el papel de las instituciones políticas y los límites que éstas imponen a la adopción o no de decisiones políticas y económicas.

            También se señala que los sistemas basados en instituciones exclusivas no son sostenibles, incluso aquellas naciones que cuentan con instituciones económicas inclusivas (en menor o mayor grado) y que pueden reflejar crecimiento económico a tasas altas (PIB) como China, mientras no cuenten con instituciones políticas inclusivas que sustenten a las instituciones económicas inclusivas, no pueden considerarse como sistemas sostenibles y tenderán a disminuir su crecimiento e incluso revertirlo.

Pedro Reyes.

2 comentarios de “¿POR QUÉ FRACASAN LOS PAÍSES?”

  1. En una palabra, después de tantas teorías y nombres, todavía no saben por qué hay países donde se vive bien y otros mal en el sentido económico. La razón es que los países «ricos» son democraticos: o sea, se respeta la ley, se respetan a las personas, hay educación, educacion sobre las leyes desde que se nace, hay un buen orgullo de pertenecer al país, la sociedad es unida y tiene valores Morales y éticos sólidos, hay costumbres que unen al país en general, la verdad es importante y se condena la mentira, se valoran los docentes, policías y médicos estatales, se respeta la autoridad, hay libertad de pensamiento, hay libertad pero también responsabilidad de sus actos en las personas, la historia se cuenta tal como es, sin parcialidades y sin edulcorar a los personajes, son sociedades que aprenden de su historia y son países donde prevalece el sentido de unidad y amor por el prójimo y por eso se ayuda al pobre y se cuida a los niños, a los mayores y a los discapacitados. Sociedades donde hay una fuerte ética del trabajo y del estudio y donde vivir del Estado si no es necesario, es mal visto. Sociedades donde se castiga al corrupto sea una persona rica o política o pobre.

    1. Gracias por tu opinión. Concordamos con tu punto de vista, lamentablemente la impunidad es un factor que deteriora a una sociedad en todos sus aspectos. Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *