Gobierno Corporativo Socialmente Responsable (Parte 1)

Podemos definir al gobierno corporativo como al “conjunto de normas, principios y procedimientos que regulan la estructura y el funcionamiento de los órganos de gobierno de una empresa. En concreto, establece las relaciones entre la junta directivael consejo de administraciónlos accionistas y el resto de partes interesadas, y estipula las reglas por las que se rige el proceso de toma de decisiones sobre la compañía para la generación de valor.”

Toda organización de individuos, desde la más simple hasta la más compleja,  para su correcto funcionamiento, requiere de una serie de reglas que faliciten su marcha, estructura y manera de tomar decisiones.

Debemos partir de la base de que una empresa u organización, dependiendo de sus objetivos, debe de adoptar una forma jurídica que la permita constituirse como una persona moral para cumplir con los mismos y dentro de los tipos más comunes (pues existen una gran variedad de tipos legales) encontramos los siguientes:

  1. Asociaciones Civiles (AC´s):  Aquellas agrupaciones de personas que se reunen de manera que no sea transitoria, es decir, permanentemente, para la consecución de un fin lícito, que no sea preponderamentemente económico, es decir, su fin principal no es percibir ingresos.  Como ejemplos de Asociaciones Civiles tenemos clubes deportivos, asociaciones políticas, agrupaciones culturales, asociaciones de intereses comunes como ciclistas, personas preocupadas por el bien de determinadas personas o grupos vulnerables, agrupaciones de personas preocupadas por la salud, por el medio ambiente, por la vida e integrdidad de mascotas y animales, etc.  Asimismo, existen Asociaciones Civiles que pueden encontrarse autorizadas para emitir comprobantes de donativos deducibles de Impuesto Sobre la Renta, esto quiere decir que las aportaciones que los terceros les hagan, pueden ser deducibles, para lo cual deberán de cumplir en sus estatutos y en su funcionamiento con ciertas reglas específicas previstas por la ley del ISR.
  2. Sociedades Civiles:  Las Sociedades Civiles (SC´s), también son agrupaciones de personas que se reúnen de una manera no transitoria para la consecución de un fin común lícito y posible, el cual, si puede ser preponderantemente económico, es decir, la finalidad de sus socios es la obtención de recursos, pero siempre y cuando su manera de obtenerlos no sea mediante actividades que impliquen una especulación comercial.  Para tener una idea de cuales son las actividades que implican una especulación comercial podemos consultar las actividades que el Código de Comercio considera como actos de comercio en su artículo 75.  Los ejemplos más claros de sociedades civiles son los despachos de prestación de servicios o consultas profesionales, como despachos de arquitectos, abogados, médicos, contadores públicos, etc.
  3. Sociedades Mercantiles:  Las sociedades mercantiles son aquellas en las que sus socios se reúnen para la consecusión de un fin lícito y posible, que sea preponderantemente económico y que constituya una especulación comercial. La Ley reputa a las sociedades mercantiles como comerciantes, y los tipos más comunes de sociedades mercantiles son la Sociedad Anónima (SA) y la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S de RL de CV), aunque también en los últimos años también se han hecho comunes las Sociedades Anónimas Promotoras de Inversión (SAPIs) las cuales son Sociedades Anónimas pero con reglas menos rígidas para su estructura y funcionamiento.  Las sociedad mercantiles pueden adoptar la modalidad de Capital Variable (… de C.V), modalidad que también es muy usada.
  4. Instituciones de Asistencia Privada (IAP´s): Son agrupaciones sin propósitos de lucro  que se crean con bienes de propiedad particular para ejecutar actos de asistencia social sin designar individualmente a los beneficiarios.  Las IAP´s pueden ser a su vez Asociaciones o Fundaciones (que son las constituidas por afectación de los bienes de un fundador por medio de testamento).  Las IAP´s por su objeto cuentan con una serie de beneficios fiscales y pueden recibir donativos que se consideran deducibles de Impuesto Sobre la Renta, sin embargo, sus reglas de estructura y operación son muy estrictas y su funcionamiento estará vigilado por la Junta de Asistencia Privada de la entidad federativa en la que se constituyan, así como por el SAT.

Cada forma, tipo o estructrua social, que adopte una persona moral, cuenta con una serie de normas que definirán su estructura, sus órganos y su funcionamiento de conformidad con el ordenamiento que las rige, el cual les brinda un órgano de deliberación, un órgano de ejecución o administración y un órgano de vigilancia (algunas veces).

El órgano de deliberación, que es el órgano supremo, es aquel que toma las decisiones más importantes de la persona moral que tienen que ver con su estructura, funcionamiento, misión y visión y  podemos considerarlo como el “cerebro”  o la “cabeza” de la persona moral.  El órgano de administración o de ejecución, es aquel que se encuentra jerárquicamente situado debajo del órgano de deliberación y debe de actuar o ejecutar las políticas y administración de la persona moral de conformidad con los lineamientos del órgano supremo.  El órgano de ejecución podría ser comparado con “los brazos” que van a ejecutar lo que la cabeza indica.  Algunas personas morales por ley deben de contar forzosamente con un órgano de vigilancia que vigila que el órgano de administración o ejecución se desempeñe de manera adecuada y le hace saber sus observaciones y consideraciones al órgano de deliberación.  Aunque algunos tipos de personas morales de conformidad con la ley no deben forzosamente contar con un órgano de vigilancia, es recomendable que se cuente con un órgano de esta especie. 

De conformidad con los distintos tipos de personas morales más comunes, podemos distinguir los siguientes órganos de gobierno:

El ordenamiento jurídico que regula al tipo legal de determinada persona moral, establecerá el conjunto de normas que regirán la integración, estructura, facultades y funcionamiento de sus órganos de gobierno, normas que serán obligatorias y deberán incluirse en la escritura constitutiva o estatutos de la persona moral respectiva.  Aunque la Ley aplicable permita que el Órgano de Ejecución o de Administración pueda recaer en una sola persona (Administrador Único, Gerente Único, Socio Administrador, Director, etc.), es recomendable que el Órgano sea integrado por más personas, es decir, que sea un Órgano Colegiado (Consejo de Administración, Consejo de Gerentes, Consejo de Socios Administradores, Consejo de Directores, etc.) a fin de que sus decisiones sean tomadas por mayoría de votos de miembros que podrán cuidar por los intereses de los propietarios de la empresa o persona moral (socios, accionistas, asociados, etc.) de una manera más representativa y democrática.

Además del Órgano de Administración que la ley establece para el tipo específico de persona moral,  las personas morales suelen contar con una figura auxiliar en la Administración y/o Ejecución de la Empresa que suele ser el  Director General (o CEO) quien esta a cargo de las operaciones de la empresa y se encuentra jerárquicamente abajo del Órgano de Administración o Ejecución (Consejo de Administración).

Los estatutos por su parte, son el conjunto de normas jurídicas que establecerán las reglas y normas de funcionamiento, organización, estructura y tipo de cada persona moral en lo particular, y regirán su vida como un ente específico, por lo cual, cada persona moral, además de encontrarse regulada por la ley de la materia que norma su tipo, se encontrará asimismo regida por sus estatutos (acta constitutiva). Al momento de constituirse la persona moral, en el propio acto de su constitución que es la firma de la escritura constitutiva, se considera que el órgano de deliberación se encuentra reunido como una primera asamblea (junta o reunión) y toma la decisión de nombrar en los propios estatutos, a las personas que ocuparán los cargos de los órganos de gobierno, lo cual se establece en los artículos transitorios de los estatutos.  Estos nombramientos pueden ser modificados posteriormente, en asambleas (juntas, reuniones o sesiones) de los órganos ya sea de deliberación o de ejecución que estén facultados para hacer los nombramientos de acuerdo con la ley aplicable y los estatutos.

Además de los órganos de gobierno obligatorios u optativos que la ley particular que regula a cada tipo legal de persona moral establece,  sin contravenir lo dispuesto en las leyes respectivas, las personas morales podrán establecer órganos distintos con tareas específicas u órganos auxiliares que ayuden a otros órganos, regulando su estructura y funcionamiento en los propios estatutos y es así como puede haber Comisiones o Comités (por materias específicas como Comité Ejecutivo, Comisión de Remuneración, Comisión de Transparencia, Comisión de Informacion, Consejo de Admisión, Comité de Honor y Justicia, etc.).

También, es importante señalar, que además de la ley de la materia en su caso y de los estatutos, las personas morales, dependiendo de sus necesidades, suelen contar con otro tipo de ordenamientos o conjuntos de normas que complementan la regulación de su vida corporativa, tales como Códigos, Manuales, Reglamentos o Reglas de Operación (que suelen referirse también a cuestiones o materias específicas como Código de Ética, Códigos de Conducta, Manuales o Códigos de Seguridad, Manuales de Buenas Prácticas, Manuales o Códigos Anticorrupción o de Transparencia, etc.). Dichos ordenamientos deberán reunir los requisitos y procesos necesarios que para su formulación, difusión y modificación prevengan los propios estatutos.

De acuerdo con lo señalado en los dos últimos párrafos, y tomando como base el principio de que lo que no se encuentra jurídicamente prohibido se encuentra permitido, así como la dimensión (o principio) de voluntariedad de la Responsabilidad Social, es que las empresas (y/o personas morales en general) pueden adoptar y hacer obligatorias en su funcionamiento corporativo, las disposiciones que en materia de Responsabilidad Social consideren necesarias, incorporando dichas disposiciones en sus propios estatutos sociales, manuales, códigos, reglamentos o reglas de operación.

Pedro Reyes.

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