El Voluntariado y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El sistema económico actualmente dominante a nivel global se encuentra enfocado al crecimiento económico a costa de todo sin considerar en su justa dimensión los aspectos sociales y medioambientales. Este enfoque implica que el crecimiento económico y su parámetro de medición, el Producto Interno Bruto, nos muestra el crecimiento económico de una economía, sin embargo esta medición no nos muestra nada acerca de la distribución del ingreso entre la población, asimismo el mencionado sistema ha fomentado y sigue fomentando una distribución muy desigual de los ingresos en la población, distribución en la cual a nivel global, el 1% de la población concentra el 82% de la riqueza global y ha generado un daño severo al medio ambiente, poniendo en peligro variedad de especies de plantas y animales, incluyendo a la propia humanidad, situando en riesgo no sólo la sustentabilidad de los recursos para las generaciones futuras, sino incluso para las actuales generaciones.

      Necesitamos transitar hacia un sistema que aunque fomente el crecimiento económico, lo haga, contemplando las dimensiones social y medio ambiental, es decir, que al mismo tiempo, se centre en el fortalecimiento del tejido social a través de la inclusión y en el cuidado y respeto del medio ambiente y que se construya a través de instituciones políticas y económicas inclusivas que funcionen bajo principios de transparencia y buena gobernanza.  Dentro de estas instituciones inclusivas debe de considerarse un robusto sistema correlativo de derechos y obligaciones propios de una ciudadanía, que contemple el ejercicio de la Democracia, los medios adecuados que permitan una efectiva Participación Ciudadana, el reconocimiento de la Igualdad de todos los individuos, la Fraternidad, la Tolerancia, la Justicia, la Cultura de la Paz, y en general el estricto respeto a los Derechos Humanos.

      En septiembre de 2015, la comunidad internacional se fijó como meta el año 2030 para lograr la transición hacia un Desarrollo Sostenible, en un esfuerzo denominado Agenda 2030, y la herramienta para poder lograr la meta, fue el establecimiento de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS por sus iniciales y que son una versión enriquecida de los Objetivos del Milenio), los cuales, en conjunto con sus metas específicas (169 metas) constituyen el marco de referencia y trabajo globalmente aceptados para el cambio.

      Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible se centran en 17 áreas de oportunidad en las cuales tanto ciudadanos, comunidades, gobiernos, academia, empresas y organizaciones debemos coordinar nuestros esfuerzos para buscar no dejar a nadie atrás y respetar nuestro medio ambiente. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son:

ODS 1:  Fin de la Pobreza.

ODS 2:  Hambre Cero.

ODS 3:  Salud y Bienestar.

ODS 4:  Educación y Calidad.

ODS 5:  Igualdad de Género.

ODS 6:  Agua Limpia y Saneamiento.

ODS 7:  Energía Asequible y No Contaminante.

ODS 8:  Trabajo Decente y Crecimiento Económico.

ODS 9:  Industria, Innovación e Infraestructura.

ODS 10:  Reducción de las Desigualdades.

ODS 11:  Ciudades y Comunidades Sostenibles.

ODS 12:  Producción y Consumo Responsables.

ODS 13:  Acción por el Clima.

ODS 14:  Vida Submarina.

ODS 15:  Vida de Ecosistemas Terrestres.

ODS 16.  Paz, Justicia e Instituciones Sólidas.

ODS 17:  Alianzas para Lograr Los Objetivos.

     Ahora bien, el Desarrollo Sostenible, para su implementación, requiere de financiamiento, y las formas a través de las cuales se pueden recabar fondos para este fin son los siguientes:

  1. Recursos provenientes de los Presupuestos Públicos Nacionales.
  2. Recursos provenientes de Asistencia Oficial para el Desarrollo.
  3. Recursos provenientes de Asistencia Privada para el Desarrollo (Filantropía).
  4. Recursos provenientes del Mercado Privado de Capitales.
  5. Recursos provenientes del la Banca de Desarrollo.

Podemos considerar al voluntariado como la ayuda desinteresada, intencionada y justificada, ya sea en esfuerzos, dinero o especie, por medio de la cual y a través de la participación ciudadana, se pretende contribuir a la mejora de la calidad de vida, de personas y grupos en situación de desventaja social, mediante la defensa de sus intereses y demás acciones necesarias que coadyuven al objetivo de lograr la satisfacción adecuada de sus necesidades.

El voluntariado se encuentra ubicado, en el inciso c) anterior, como una fuente de ingresos (y esfuerzos) para poder financiar y captar recursos para poder contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, asumiendo que el lograrlo es un reto que nos compete a todos, no sólo a los gobiernos, sino a ciudadanos, comunidades, organizaciones de la sociedad civil, empresas y academia.

El voluntariado incide entonces, de manera directa en el esfuerzo por cumplir con los ODS, y lo puede hacer a través de acciones informales o espontáneas, sin embargo es deseable que su contribución se haga a través de la figura de voluntariado formal o institucionalizado, que busque generar un impacto positivo que contribuya al desarrollo sostenible, en contraposición a un altruismo desarticulado o un asistencialismo desprovisto de objetivos, los que pueden incluso generar impactos negativos o contraproducentes al desarrollo de los beneficiarios, ya sean individuos o comunidades.

El voluntariado, agrupando agentes de cambio con intenciones de contribuir al cumplimiento de los ODS, puede llevar a cabo valiosas aportaciones, las cuales pueden potencializarse mediante la profesionalización del emprendimiento social no lucrativo, y esto se logra principalmente mediante la constitución, organización y funcionamiento de Organizaciones de la Sociedad Civil que actúen bajo adecuados marcos fiscales, jurídicos, financieros, modelos y planes de negocio y sistemas de información, transparencia y rendición de cuentas.  De la misma manera, el voluntariado profesionalizado puede llevar a cabo aportaciones valiosas, mediante su inserción al ámbito empresarial a través de acciones de voluntariado corporativo, lo cual constituye una importante manifestación de la Responsabilidad Social Empresarial.

Pedro Roberto Reyes Martínez.

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